Toda empresa con personas trabajadoras tiene que formarlas en prevención de riesgos laborales. Lo dice el artículo 19 de la Ley 31/1995, y no depende del tamaño ni del sector. La pregunta habitual no es si hay que hacerlo, sino cómo hacerlo bien y cómo demostrarlo después.
Qué formación pide la ley
La ley pide una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada. Y añade algo que se olvida a menudo: tiene que estar centrada en el puesto de trabajo o la función de cada persona. Un curso genérico de PRL igual para todos no basta si no explica los riesgos del puesto concreto.
Cuándo hay que darla
- Al contratar, sea cual sea el tipo o la duración del contrato.
- Cuando la persona cambia de funciones.
- Cuando entran nuevos equipos o tecnologías.
- Y se repite periódicamente si hace falta, por ejemplo cuando cambian los riesgos.
Se da dentro de la jornada de trabajo. Si no es posible, en otro momento, pero descontando ese tiempo de la jornada. Y nunca a costa de la persona trabajadora: la paga la empresa, tanto si la da con medios propios como si la contrata fuera.
Cómo demostrar que la has dado
Aquí está la duda más común. La ley no fija un formato de certificado. Pero no dar esta formación es una infracción grave (LISOS, art. 12.8), así que, si llega la Inspección, tendrás que poder demostrar que formaste a cada persona.
- Un registro por persona: quién, en qué puesto, qué formación, cuándo, cuánto duró y quién la dio.
- Las dos partes, teórica y práctica, y el motivo: alta, cambio de puesto o nuevo equipo.
- Una prueba de que se ha entendido, como un test con su nota.
- La formación recogida en la planificación de la actividad preventiva (RD 39/1997, art. 9.2).
Una firma en una hoja demuestra que alguien estuvo en la sala. Un test con nota demuestra que lo entendió. Lo segundo protege más a tu empresa y, sobre todo, a la persona.
Los errores más habituales
- Dar la formación semanas después del alta, cuando la persona ya lleva tiempo trabajando.
- Usar el mismo curso para todos los puestos.
- Guardar solo la firma, sin contenido, duración ni evaluación.
- No repetir la formación cuando cambia el puesto o llega una máquina nueva.